FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 28 de febrero de 2021

Un oasis en el desierto. No más que un oasis.


 

A quien más y quien menos les hace ilusión poder volver a tomarse un café en un bar, o quedar a comer en una terracita con no más de tres, ¡claro! ¡Natural! Poder salir, aunque sea un poco, de esta vida de reclusión forzada puede ser un aliciente para aguantar el día a día, que falta nos hace.

Pero ¡qué queréis que os diga! Sin intención de ser aguafiestas me temo que será un pobre oasis en medio del desierto, porque estamos peleando contra un enemigo equivocado. El verdadero enemigo, ahora, somos nosotros mismos, aliados incondicionales del virus. El frente sanitario, exhausto, necesita el apoyo de los frentes social y político. Y no lo tiene. Más bien actúan como aliados del maldito bicho.

Dos situaciones para ilustrar lo que digo. La primera, la viví un día de estos. Regresaba a casa con las últimas luces del día, de una excursión, cuando ya desde la montaña oí voces y carcajadas. Al poco pasé junto a una caseta abandonada donde un buen grupo de gente montaba su fiesta, juntitos, sin mascarillas, con sus litronas… No es la primera vez que veo “reuniones” como éstas aquí, cerca del pueblo.

La segunda fue la noticia que se van autorizar manifestaciones, ahora en marzo, de no más de quinientas personas. Ya sabemos todos para qué y por qué; no digo más porque me caliento. En un bar no podemos estar más de cuatro, pero para salir a gritar a la calle las consignas propias de los tiempos que corren, sí pueden juntarse medio millar. Y no hablemos de todo lo sucedido en las elecciones catalanas, y de otras cuestiones que no quiero ni mentar. Y estos desacatos los justifican, o cuando no se atreven a tanto, miran a otra parte.

La gente imbécil, incapaz de aguantar la dura situación, y las autoridades irresponsables e incoherentes que practican una política en función de su ideología y no de las personas, son en definitiva el verdadero enemigo.

Es algo así como un castillo sitiado, infestado de colaboradores de los sitiadores. Caerá, inevitablemente caerá. La cuarta ola, entre unos y otros, la están preparando muy eficazmente. Respiremos, con precaución, un poquito ahora, antes de que venga.

Es lo que temo. Es lo que pienso. ¡Ojalá me equivoque!

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