FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

miércoles, 18 de abril de 2018

El Ebro se desborda, ¡otra vez!



Estos días hemos visto, una vez más, al Ebro desbordado. Agua, mucha agua haciendo daño y además desperdiciándose. Y ¿qué queréis que os diga? Me indigna y me cabrea la situación.
Situación que se repite y se repetirá. La vertiente mediterránea tiene un gran río, el Ebro, y otros ríos menores. El Ebro, al recoger toda el agua de la vertiente sur del Pirineo y de la norte de la parte más lluviosa del sistema Ibérico, recibe grandes caudales y con frecuencia, se desborda. Los otros ríos más al sur, Turia, Júcar y Segura sufren habitualmente escasez de agua porque en sus cuencas llueve mucho menos. Y este hecho, ya convertido en tendencia, se incrementará con el cambio climático.
Es de sentido común que los excedentes del Ebro cubran el déficit de los otros, respetando escrupulosamente su caudal ecológico para evitar el más mínimo perjuicio tanto al río, como a su cuenca y al delta.
Y esto es perfectamente posible. Se trata de crear una red de pequeños embalses que, debidamente conectados, alivien las crecidas evitando daños a unos por exceso, y a los otros por defecto. Daños que luego nos cuestan dinero a todos. Esto es un plan hidrológico.
No conozco los detalles del Plan Hidrológico Nacional del gobierno de Aznar que Zapatero se apresuró a desmontar; tardó horas. Pero tengo claro que si no ese, otro, pero un plan que evite lo que está pasando, es necesario y ya.
Una absoluta falta de visión de estado y de planteamientos de futuro, aderezada con la insolidaridad más miserable, y la ignorancia de demasiada gente sabiamente manipulada, obraron el milagro de posponer durante años, ya veremos cuantos, algo que, a no ser que este país reviente o lo revienten, en ello están, será absolutamente necesario. Por sostenibilidad, por solidaridad, por justicia.
Por todo esto, cuando veo el daño que hace allí el exceso de agua y aquí la sequía, como he dicho al principio, me indigno y me cabreo. No me alegro, como muchos que con comprensible mala leche dicen, ¿no queríais agua? pues tomad agua, gilipollas. No me alegro porque hay mucha gente sufriendo por esta causa, porque nos cuesta dinero a todos, porque es una evidencia más de los reinos de taifas insolidarios y patéticos en que algunos han convertido a España, y porque desde el error histórico de cargarse por las buenas el PHN, nadie ha tenido lo que hay que tener para poner el tema otra vez sobre la mesa y llegar a acuerdos pensando en España y no en obtener votitos para cargarse al gobierno de turno en las próximas elecciones, o si es posible antes.
Mientras, seguirá pasando lo de siempre. A más agua y más nieve en Pirineos, más viento seco en Valencia y Murcia. Así es nuestro clima. Y el Ebro volverá a desbordarse una y otra vez…Y por estas tierras tendremos cada vez menos agua.

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